Nueve testigos de Brasil incriminan a Ollanta Humala y Nadine Heredia

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El fiscal Germán Juárez afirma que el ex presiden­te y su esposa se encon­traban “en condición de presumir” que los aportes a las campañas del 2006 y 2011 tenían origen ilícito

Casi 130 elementos de convicción contra el ex presidente Ollanta Huma­la y más de 230 contra su esposa, Nadine Heredia, sustentan la acusación que el fiscal del equipo especial Lava Jato Germán Juárez Atoche presentó contra la pareja por el presunto de­lito de lavado de activos agravado.

Con estos, la fiscalía busca demostrar en un próximo juicio oral que la pareja “estaba en condición de presumir que los activos [los aportes] otorgados te­nían origen ilícito” y, pese a ello, fueron usados para las campañas electorales del 2006 y el 2011.

Gobiernos y corrupción

Según la tesis planteada en el caso de la campaña del 2006, el fiscal explica que, durante la gestión del ex presidente venezola­no Hugo Chávez se habría pactado el apoyo a la cam­paña electoral.

El dinero aportado, indica Juárez, provino de las ar­cas del Estado Venezola­no que Chávez usó “para beneficio propio y de ter­ceros”. Muestra de que el dinero era ilegal, indica, es que su gobierno ha­bría usado a las empresas Kaysamak C.A. y Venezo­lana de Valores (Veneval) para hacer las transferen­cias a los Humala.

Otra muestra de que la pa­reja presumía la ilicitud del dinero, agrega el fiscal, fue que los aportes no los re­cibieron ellos, sino que se hizo a través de Antonia Alarcón Cubas, madre de Heredia, y de su amiga Ro­cío Calderón; quienes hi­cieron depósitos posterio­res a la ex primera dama. Esta a su vez lo introdujo en la alianza política por la que postuló a Humala y, luego, adquirió bienes in­muebles.

Para la campaña del 2011, el fiscal sostiene que el aporte de OAS (aproxima­damente US$500 mil) ha­bría salido de una contabi­lidad paralela cuyo dinero provenía de los contratos ganados por la empresa a través de pactos corruptos.

Dicha ilicitud habría sido presumida por los acusa­dos, ya que los pagos que la empresa hizo a Heredia a través de Calderón y el pago a Valdemir Garre­ta por la publicidad de la campaña del Partido Nacio­nalista Peruano no corres­pondían a los actos legales propios de la empresa.

En el caso de los US$3 mi­llones de Odebrecht, en­tregados por disposición del Partido de los Traba­jadores (PT) fundado por Luiz Inácio Lula da Silva, este habría puesto a dis­posición de los esposos el dinero de “una especie de cuenta corriente nacida, poseída y contabilizada de la empresa en referencia” que provenía de los actos de corrupción en Brasil y otros países y que era “uti­lizada a discreción por el partido de gobierno brasi­leño”.

Los Humala, indica el fis­cal, debían presumir su ilicitud, puesto que se usa­ron mecanismos ocultos, como pagos a través de seudónimos (codinomes) y entregas en maletines, para hacer llegar el dinero.

—Los brasileños—

Para demostrar lo anterior, el fiscal ofreció como ele­mentos de convicción las declaraciones de nueve testigos brasileños que in­criminan a los Humala.

Por parte de Odebrecht, están Marcelo Odebrecht, Jorge Barata, Luiz Antonio Mameri, Fernando Migliac­cio y Hilberto Silva. Ellos habrían declarado sobre la “relación corrupta de la empresa con el PT”, la con­tabilidad y los pagos a la pareja peruana a través de la División de Operaciones Estructuradas.

También fue ofrecido Val­fredo de Assis Ribeiro de OAS, para que declare so­bre el dinero entregado a Heredia. Además, sobre la forma en que la empresa ganó la buena pro del hos­pital Lorena de Cusco en la gestión del nacionalista Jorge Acurio.

Además, están los publicis­tas Valdemir Garreta, Joao Santana y Mónica Moura, quienes deberán explicar el interés que el PT tenía en apoyar la campaña de Humala.

El fiscal indica que pudo haber existido un “pacto antelado de colusión” con OAS y Odebrecht. “Sien­do así, las obras entrega­das [por el Gobierno Cen­tral] durante el gobierno de Ollanta Moisés Humala Tasso, a las empresas OAS y Odebrecht, resultarían cuestionables”.

También fueron ofrecidas como pruebas las agendas de Heredia, una declara­ción del ex presidente Pe­dro Pablo Kuczynski y los audios interceptados legal­mente sobre el Caso Madre Mía. (elcomercio.pe)