¡Cuidado, con el Gasoducto Sur Peruano!

Por: Enrique Aguirre Castro

El Instituto Regional del Gas (IRG), asociación priva­da sin fines de lucro, dedicada al análisis y esclareci­miento de la problemática del gas y los hidrocarburos, prendió ya luz de alarma, mediante pronunciamien­to, donde recuerdan que la paralización de las obras del Gasoducto Sur Peruano (GSP), genero impactos socio-económico y ambientales negativos en la región como:

El desempleo de alrededor de 4000 trabajadores más el cierre de campamentos, afectando a proveedores, transportistas y otros servicios que venían dinamizan­do la economía regional, alejándose las posibilidades del gas barato y el desarrollo industrial; en tal con­texto el IRG, propone replantear el proyecto que tiene apenas un avance de 36.49 %. Es ese sentido gremios de trabajadores de las regiones del sur caso la FDTC, acordaron realizar un paro macro regional el próximo 06 de junio, exigiendo la reactivación del Gasoducto Sur Peruano.

Inicialmente, iba a costar US$ 1.320 millones por los 1,300 kilómetros desde Kamisea hasta Ilo, cuando lo tenía Kuntur Transportadora de Gas, que el 2012, ele­vó escandalosamente el costo a US$ 5.616 millones. Ya con ODEBRECHT, (bajo el régimen de Ollanta Hu­mala Tasso) se valorizó hasta en US$ 7.328 millones, con un costo por kilómetro de US$ 3,5 millones. El gasoducto Tarija de Bolivia a Sao Paulo, de las mis­mas dimensiones, costó US$ 600 mil por kilómetro. ¿Por qué debíamos pagar los peruanos tres millones y medio.

Cabe informar que el potencial gasífero actual, según el Libro de Reservas del Ministerio de Energía y Mi­nas MINEM, publicado en el Diario El Peruano el 15 de febrero del 2017, consigna 16TCF (Trillones de pies cúbicos) probados en el área de Kamisea, y desde el inicio de la explotación hasta la fecha se han consumi­do tan solo 3TCF, incluida la exportación, se concluye que hay suficiente gas para el GSP que consumiría 5TCF, para generación energética y desarrollo de pe­troquímica, en un horizonte mayor a 15 años.

Existen inversionistas internacionales interesados en tomar el megaproyecto que regresó a manos del Esta­do por incumplimiento del concesionario y se adelantó que la nueva licitación no debe considerar garantía de seguridad energética y menos cargarla a las eco­nomías del pueblo, puesto que al estar asegurada la demanda el rol del estado es cuidar de las economías del pueblo y desarrollar el país. Sin embargo se de­nunciaron elevados costos para cuidar lo avanzado de las obras.

Para cautelar intereses de la región Cusco, el Gobierno Regional deberá ser parte de la comisión interventora sobre los activos del GSP, asimismo los pasivos del consorcio como 600 millones de dólares que ODEBRE­CHT, debe a la banca internacional, debe ser asumida íntegramente por la empresa; en tanto, el estado debe acelerar la provisión del gas virtual, para contar con gas barato en Cusco y la macro región sur, mientras se concluyan los ductos. Para ello debemos contar con profesionales honestos y con experticia en el tema.

El pronunciamiento del Instituto Regional del Gas (IRG), que suscriben destacados profesionales cus­queños, que hemos tomado en parte, como insumo del presente artículo-comentario, hace una invocación final a la población cusqueña a estar alerta para el cumplimiento de las acciones planteadas y el crono­grama de su ejecución, sobre lo que exigimos un claro pronunciamiento del Gobernador Regional, y los 13 alcaldes provinciales. Es nuestra Opinión.