Rinoplastia y otras intervenciones de cirugía plástica: crece la preocupación por la estética

La rinoplastia es una intervención quirúrgica que tiene por objeto, principalmente, resolver los problemas estéticos que el paciente tenga en la nariz. Lo que se hace es armonizar los rasgos del rostro mediante la reestructuración de la estructura ósea o cartilaginosa. El resultado será un perfil y un contorno facial más estético, según explica la doctora María Franco en la web de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética (SECPRE).

Un estudio realizado por el portal de comercio electrónico argentino Linio, cuyos resultados recogió la BBC en 2017, señaló que Ecuador es el país donde menos cuesta hacerse una rinoplastia de toda la América Latina. Según el portal, son 796 dólares estadounidenses los que cuesta someterse a una rinoplastia en Ecuador, bastante por debajo de los 978 $ que cuesta en Perú, los 1417 $ a los que asciende en Argentina o los 1489 $ que hay que debe pagar quien quiera hacerse una rinoplastia en Brasil.

Los cirujanos plásticos en Ecuador trabajan bajo el paraguas de SECPRE. Para someterse a una rinoplastia o cirugía de nariz, así como para cualquier otra intervención, conviene elegirprofesionalescertificados por esta sociedad, lo que garantiza que se trata dealguiencualificado. Es una cuestión de bienestar y seguridad que los pacientes deben exigir, sobre todo considerando las víctimas mortales en este tipo de intervenciones.

El cuidado del físico: una preocupación mundial

SECPRE no contabiliza el número de cirugías plásticas que se realizan al año en Ecuador, así que no hay estadísticas al respecto. Lo que sí ha comunicado en alguna ocasión es que, en los últimos 15 años, este tipo de cirugía ha aumentado considerablemente, y también han ido ganando peso unos tipos frente a otros. Antes las operaciones más comunes eran las de nariz, precisamente, y el pecho, pero ahora los especialistas constatan una mayor inclinación a reducir tallas, de manera que una de las operaciones que más realizan es la cirugía de abdomen.

Puesto que ha aumentado el número de intervenciones quirúrgicas por motivaciones estéticas, Ecuador sigue la línea mundial. En 2017, la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica, ISAPS, aseguraba que habían aumentado un 9% anual. Estados Unidos se mantenía como el país donde más se practicaban este tipo de cirugías pero, en la región, Brasil, México y Colombia figuraban entre los 11 países con más demanda.

En general, las mujeres siguen siendo las que más recurren a este tipo de procedimientos, ya que representan el 86,2% del total. Los especialistas aseguran que esto de superar récords en las consultas tiene que ver con los avances de la tecnología y las nuevas técnicas existentes, que sirven para que mujeres y hombres puedan sentirse mejor con ellos mismos.

Cómo se realiza una rinoplastia

La rinoplastia, según los especialistas, es una de las operaciones más difíciles de realizar, porque se buscan resultados muy naturales en una zona crítica, la cara, ya que los rasgos faciales identifican a la persona. Puede tratarse de un cambio de tamaño, de la forma de la punta, de la trayectoria del tabique… De hecho, atendiendo a este último ejemplo, es frecuente la rinoplastia por motivos que van más allá de lo estético, que viene a corregir malformaciones que pueden ser congénitas o fruto de un traumatismo, y dificultan la respiración.

Por lo general, una rinoplastia dura de una a dos horas, dependiendo de su complejidad. Necesita de ingreso hospitalario, durante el cual al paciente se le administra anestesia local y sedación, o anestesia general. La operación conlleva la separación de la piel del hueso y el cartílago, y estos últimos se moldean para obtener la forma deseada. La piel luego se redistribuye se sutura.

Cuando termina la operación, el médico coloca una escayola sobre la nariz, así como algodones en los orificios para evitar el sangrado y dar estabilidad al tabique. Estos se retiran unos días después. Por lo general, el paciente puede irse a casa al día siguiente, y notará la inflamación en su punto álgido luego de dos o tres días. A partir de ahí irá bajando. En una o dos semanas se le retirará la escayola, pero para entonces el paciente ya habrá podido retomar una vida normal, con precauciones.

SECPRE insiste en dar un mensaje: una cosa es la expectativa del paciente y otra la del médico, así que debe haber una relación fluida y cercana entre ambas partes. De esto se extrae también la conclusión de que es importante elegir a un buen profesional.

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