Apuntes sobre la(S) Nueva(S) Clase(S) Media(S)

El fuego que consumió una galería en Las Malvi­nas, y ocasionó la muerte de varios jóvenes traba­jadores precarios, podría también consumir, no solo, la maltrecha gestión municipal de Luis Casta­ñeda, sino también podría ser quizás una metáfora de entender como se ha vivido el crecimiento económico reciente.

Claro está que, como la gran mayoría de países de la región, el proceso de urbanización y concentración de po­blación en las ciudades es irreversible y se encuentra en constante incremento. En el caso del país este proceso ha pasado a ser identificado como “cholificación”, “moderni­zación plebeya”, “desborde popular”, e incluso llegando a través del “otro sendero” a la “revolución capitalista”. Siendo aquí necesario distinguir las tres primeras carac­terizaciones de las dos últimas, más no por componentes ideológicos, sino más bien por periodos temporales. De manera que el primer grupo de etiquetas corresponde al proceso de transformación y democratización del país de la denominada república aristocrática y la supervivencia del orden oligárquico, hacia la constitución de un estado nacional acompañado de una burguesía realmente nacio­nal, la cual estaría vinculada a las dos últimas caracteri­zaciones. Es decir, el pasar del país de la impronta de la movilización popular en busca de la concreción, o deseo de concreción, de un estado de bienestar local, hacia el advenimiento de la impronta del triunfo individual que con el apoyo de la capacidad de emprendimiento consoli­do el orden neoliberal.

De hecho lo dicho al final del párrafo si tiene que ver con la matriz ideológica de cada caracterización, lo cual no excluye, que a nivel global en las últimas décadas del si­glo XX, también se produjo una trasmutación ideológica, donde las relaciones políticas dejaron de ser entendidas de forma estado céntricas y pasaron a ser comprendidas de manera individual y con mayor vínculo con el mercado, conformando nuevas subjetividades y maneras de com­prender el mundo social. En este contexto y centrándose en un grupo de jóvenes limeños que crecieron durante la instalación y posterior despegue del modelo económi­co, Francesca Ucelli y Mariel García Llorens realizaron un estudio para poder acercarse a estas nuevas estructuras de sentido.

El trabajo de campo se articuló a partir de entrevistas y testimonios, claramente un modelo apoyado en la etno­grafía, que más que dar cuenta de tendencias y graficar datos numéricos, plantea una metodología no estadística que permite obtener datos a profundidad y de mayor ca­lidad, mostrando claramente el universo social de los ac­tores involucrados en la investigación y dando a conocer regularidades y vínculos entre sus perspectivas y la del modelo social analizado.

Ucceli y Garcia Llorens, analizan la situación de los jóve­nes participantes en el estudio a partir de sus trayectorias vitales, educativas y laborales, consolidando el perfil de los jóvenes pertenecientes a las clases populares emer­gentes como hijos de migrantes provincianos, los cuales tuvieron, y tienen, dificultades para consolidar proyectos educativos, siendo una minoría los que logran consolidar una carrera universitaria. De modo que la relación con el mercado laboral también es poco fluida, sosteniéndose en el autoempleo y los pequeños negocios, y en el caso de los participantes del estudio, participando del mercado de trabajo precario, y en todo caso mal remunerado, lo que no permite desestablecer los vínculos de dependencia con sus familias de origen, tanto en el plano económico como subjetivo.

Aunque si existe un patrón subjetivo diferente a la gene­ración predecesora, que es su falta de interés en estable­cer demandas frente al estado. Este proceso de despoliti­zación, se expresa con claridad en el uso de los medios de comunicación y nuevas tecnologías, los cuales son usados casi en su exclusividad como formas de entreteniendo. De forma parecida, se considera que los problemas que enfrentan serán solucionados efectivamente por medio del mercado, privilegiando una lógica consumista.

Es así que esto constituye un soporte subjetivo de sentir­se incluido, y siendo parte de la bonanza económica y la conformación de un nueva clase media, definida casi en exclusividad por hábitos de consumo, demostrando que la emergencia de la clase popular está vinculada a la aspi­ración, sí de una vida mejor, pero conseguida únicamente por medio de la compra de bienes suntuarios vinculados al confort.

De forma que el texto nos plantea claramente los limites hasta donde la ciudadanía se puede construir desde el mercado, ya que el consumo no es una garantía eficiente y efectiva del ejercicio de derechos, y viendo los doloro­sos sucesos recientes, el trabajo asalariado tampoco es el medio efectivo de consolidar una ciudadanía plena.

Antrop: Daniel Guevara
“Solo zapatillas de marca. Jóvenes limeños y los límites de la inclusión desde el mercado”. IEP, 2016. 410 páginas.