IMPORTANCIA DEL GORE-EJECUTIVO

El centralismo ha sido un obstáculo que el Perú ha enfrentado desde el nacimiento de la República, y sus efectos perniciosos se han reflejado en el des­igual desarrollo entre la capital y las demás ciudades del país, y aunque cada gobierno ha buscado supe­rar tal situación, poco o escaso éxito han obtenido. Por ello, el tercer encuentro de gobiernos regiona­les y Poder Ejecutivo (Gore-Ejecutivo), que culmi­na hoy, se configura en un esfuerzo por trabajar de manera conjunta para lograr así la prosperidad de los pueblos.

De hecho, las dos anteriores reuniones consiguieron resultados bastante prometedores. El presidente del Consejo de Ministros, Fernando Zavala, ha destaca­do, por ejemplo, el cumplimiento de 630 compromisos asumidos en los Gore-Ejecutivo realizados a la fecha, lo cual equivale al 71% de avance del trabajo conjunto.

Ese progreso revela que ambas instancias de go­bierno han concentrado sus esfuerzos en priorizar aspectos como la seguridad ciudadana y la reacti­vación económica, dos temas que han devenido en fundamentales porque constantemente son deman­dados por la población como tareas pendientes, y cuya resolución permitirá sentar las bases de la na­ción desarrollada que aspiramos ser en el Bicentena­rio de la República.

Para esta tercera edición, los objetivos se encuen­tran plenamente definidos: celebrar un aproximado de 185 reuniones bilaterales entre representantes de los 19 ministerios y los 26 gobiernos regiona­les, potenciar la colaboración entre regiones para la gestión del agua y de recursos turísticos, difundir el reglamento de Invierte.pe entre gobernadores y funcionarios, y establecer un pacto nacional a fin de reducir la anemia y la desnutrición crónica infantil.

De esa manera, el Gore-Ejecutivo está llamado a ser un hito al convertirse en un dinámico mecanismo de concertación en la definición de planes de trabajo entre las principales autoridades del país. Un ejem­plo es que los anteriores encuentros destrabaronb una serie de obras de infraestructura que impulsa­rá el despegue de los sectores agrícola y de sanea­miento, donde, por ejemplo, se han destrabado un total de 170 proyectos de agua y alcantarillado.

Este es solo uno de los avances que pueden multipli­carse en el futuro con estas reuniones que se cele­bran cada dos meses. Al respecto, la Presidencia del Consejo de Ministros ha dispuesto que su Secretaría de Descentralización efectúe un monitoreo de las ci­tas sostenidas entre los gobernadores regionales y los ministros de Estado, y así garantizar la suma de voluntades que afiancen la prosperidad de los pue­blos del interior con la disminución de la pobreza y la generación de capacidades.

Con este esfuerzo se avanza hacia la descentraliza­ción y se consolida el vínculo del Ejecutivo con otras instancias de gobierno, lo que facilitará un enfoque global del Estado en torno a las condiciones de de­sarrollo del Perú para afianzar la revolución social que nos conduzca hacia una nación justa, equitativa y solidaria.

Ir arriba