Y QUÉ FUE DE LA PLANTA DE FRACCIONAMIENTO DE KEPASHIATO

Lo último que se supo sobre este anhelo cusqueño llamada ejecución de la Planta de Fraccionamiento de Kepashiato en la provincia de La Convención es que a fines del año 2015 se encontraba sin mayor avance, debido a que el Consorcio Camisea no tenía la disponibilidad de asistir a las reuniones convoca­das, en esa oportunidad, por el Ministerio de Ener­gía y Minas (MEM).

Debemos recordar que el citado consorcio debía garantizar la materia prima (gas) para que pueda avanzarse con el proyecto. Lo más importante es este insumo para que esta pueda ser convertida al Gas Licuado de Petróleo (GLP), más conocido como los balones de gas y otros derivados.

Lamentablemente, desde esa fecha a la actualidad, no se conocen en qué etapa se halla las gestiones y la concretización de esta importante obra. Sería importante que el actual congresista cusqueño, Ar­mando Villanueva como presidente de la Comisión de Energía y Minas del Congreso de la República, convoque al ministro Gonzalo Tamayo para que ex­plique la situación actual de las negociaciones con el consorcio.

Hasta el 2015, el proyecto se hallaba aún a nivel de perfil y el 2016 debía concluirse con los estudios para que recién en el 2018 pueda iniciarse con la ejecución física del proyecto. Recordemos que dos estudios desarrollados por el consorcio Itansuca y la Universidad Esan demuestran la viabilidad de la construcción de la Planta de Fraccionamiento de Líquidos de Gas Natural (LGN) en Kepashiato (La Convención).

Itansuca elaboró el estudio de pre inversión del pro­yecto. Concluyó que puede ser viable siempre que se adecúe la normatividad a fin de que Pluspetrol entregue los líquidos de gas. Además se debe lograr un acuerdo con la firma para valorizar la venta del GLP y el combustible natural que se reinyectará al ducto de Transportadora de Gas del Perú (TGP).

En tanto, ESAN realizó un estudio de consultoría económica financiera especializada para el desa­rrollo de un modelo de negocio para implementar la planta. Según el documento, la puesta en marcha del proyecto es viable pero depende de la negocia­ción del precio para la compra y transporte de los LGN. Ello “siendo el esquema de un concesionario para la Planta de Fraccionamiento y sus envasado­ras (Quillabamba y Cusco)”.

Debemos precisar que la obra de la Planta de Frac­cionamiento de Kepashiato costaría 40 millones de dólares que serían financiados, en forma equitativa, por el Ejecutivo central, Gobierno Regional de Cusco y gobiernos locales de La Convención.

La Planta producirá entre 4 mil y 5 mil balones de gas de 10 kilos diarios lo que es suficiente para sa­tisfacer la demanda de la región Cusco. Ratificamos, asimismo, en señalar que la planta de fracciona­miento debe ser ubicada en nuestra región, por ser una locación estratégica pues su producción redu­cirá los costos en comparación a traerlo desde el norte del país, con una capacidad aproximada 20 mil barriles por día, a fin de satisfacer la demanda de la macro región sur del país; lo que demandará la construcción de un poliducto.

Finalmente, reiteramos el llamado a la unidad de todos los sectores de nuestra región, y a unificar criterios, con el objetivo de lograr que los proyectos de desarrollo para el cusco, se concreticen y conlle­ven al progreso sostenido y sustentable de nuestra sociedad.

La planta de fraccionamiento de Kepashiato de nue­vo tiene que ser puesto en agenda para que nuestra región cuente con gas para todos los cusqueños. Así sea.

Ir arriba