CAMBIO CLIMÁTICO: EFECTOS EN EL CUSCO

[dropcap]L[/dropcap]a actual coyuntura en el mundo nos indica que el “cambio climático” es un cambio de clima atribuido di­recta o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos comparables. Sus efectos en la región Cusco, según últimos estudios de los especialistas, indica que la inestabilidad climática ha obligado a muchos pobladores a abandonar la tierra seca y estéril, principalmente de las provincias más altas del Cusco, como Canas y Espinar.

Un estudio de la periodista Nelly Luna Amancio, se­ñala que la migración por causas climáticas es cada vez más frecuente: “se van a la ciudad del Cusco o a Puerto Maldonado a trabajar en la minería ilegal”, afirmó. Los que no abandonan sus tierras intentan introducir nuevos cultivos, como el maíz, propio de alturas menores.

Los campesinos aseguran que con los años los días soleados se han incrementado y la temperatura ha au­mentado.

Sostiene asimismo que los campesinos han decidido ol­vidarse de la agricultura y apostar por la ganadería. Pero a los ganaderos también les va mal; los animales mueren por falta de forraje, de verdes pastizales, de agua. Así, el trabajo de pastor no tiene sentido en Canas; y ha surgido el desempleo.

El cambio climático ya es una realidad presente en el Cusco. Evidencias de ello son la pérdida de 30% de la masa glaciar, los eventos extremos como heladas y se­quías cada vez más intensas y fuera de período regular. Un dato por demás alarmante es que el incremento de la temperatura en la Cuenca Urubamba se incrementó de 0.4-1.6ºC en 40 años (1965-2005).

La Cordillera de Vilcanota en la región Cusco, ya perdió 30 % de su masa glaciar. Y según Walter Choquevilca Lira, coordinador del Proyecto Glaciares de CARE Perú – Cusco, existen ecosistemas muy frágiles que serían afectados por la deglaciación, como los bofedales.

En los próximos 40 años, fruto del calentamiento glo­bal de la Tierra, en Cusco, las temperaturas aumentarán entre 1.3 y 2.2 grados con relación a los valores actuales. La proyección la hizo el Grupo Técnico Regional Frente al Cambio Climático en base al estudio “Adaptación al im­pacto del retroceso acelerado de glaciares en los andes tropicales”.

Desde 1965 la región imperial ha registrado un incre­mento sostenido de las temperaturas anuales de 0.01 a 0.04 grados centígrados (ºC). El cambio climático afecta de manera transversal a sectores como la agricultura o la salud. Asimismo, propicia la aparición y el incremento de plagas, y el cambio en los calendarios de siembra y cosecha, lo que afecta el rendimiento de los cultivos.

Especialistas de diferentes agencias agrarias perte­necientes a la Dirección Regional de Agricultura Cusco, coinciden en señalar que tras el desborde del río Vilcanota en enero del 2010 la mitad de la producción del maíz gi­gante se ha perdido y lo que quedó se cosecha con bajas expectativas, pues la excesiva humedad causada por las lluvias y las plagas que han aparecido por el aumento de la temperatura en el valle han mermado su calidad y tamaño.

En este contexto, hasta este momento, ninguna autoridad presidencial ni mucho menos representante del Congreso, ha propuesto salidas reales a este grave problema. Peor aún, en sus muchas propuestas políticas nunca mencionaron el tema de cambio climático. Sólo la Federación Agraria Revolucionaria Túpac Amaru de Cusco (FARTAC), manifestó que los efectos del cambio climático ya están afectando a varias zonas agrícolas de la región cusqueña.

Ante esta situación se demanda al Ministerio de Agri­cultura que agilice el seguro agrario para los campesinos, el mismo que serviría de ayuda en caso de perder sus cultivos. Así sea por nuestras vidas y esperanzas.

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